Antes de reproducir el diálogo entre mi teléfono fijo y mi cerebro adormecido durante la siesta, manifiesto mi oposición a las ventas por teléfono.
Guillermo Francel.la en la película "El secreto de sus ojos", mientras “trabajaba” con todo el fervor que él creía necesario en el Juzgado, cada vez que sonaba el teléfono respondía:
Funeraria: dígame?
Banco de esperma: dígame?
Oscar Nebreda, humorista catalán, en una entrevista de hace 3 años, manifestaba su contrariedad a las “llamadas” con número oculto o con intentos de lucro comercial. En su caso comentaba, cuando desde el otro lado de la línea preguntan directamente por tu nombre, si no recuerdo mal sus respuestas eran:
No, este señor no está. En estos momentos está en la cárcel. Cuando salga ya le diré que lo han llamado.
No, este señor creo que ha muerto.
Cuando recibo, en el fijo de mi casa, llamadas con numero oculto, evidentemente no respondo, si son con prefijos de alguna parte de la Península donde no tengo conocidos, me preparo alguna de las respuestas que he mencionado anteriormente, pero… me parto de risa y no se me hace creíble.
Ayer sábado en mitad de una siesta, que hasta aquel momento era excelente, suena el fijo, sin mirar el número descuelgo y… ahí va la conversación:
Voz: ¿La señora Mercè Estruç?
Yo: ¿De parte de quien?
Voz: De Movistar
Y: ¿Qué quieren?
Movistar: Queremos saber si está contenta con nuestra compañía
Yo: NO, no estoy contenta, no me funciona wifi y no me pasan las facturas por correo
Movistar: Pues mire, estamos entrando en una promoción que consta de hacer una rebaja a los usuarios que no están satisfechos. Le vamos a rebajar 12 euros en su factura mensual
Yo: ¿A santo de qué?
Movistar: Para que usted no cambie de compañía. Ah! Los problemas que me ha mencionado contacte usted con el 1004 para que se los resuelvan. Gracias por su atención señora Mercè Estruç Pi.
Coñe!!! ¿Tan desesperados están?
Pille otra vez la forma del sofá y… la siesta continuó.
Yo estoy adherido a la Tarifa Siesta. Pago el doble, pero no me interrumpen las siestas de sábados y domingos. Han salvado mi matrimonio.
ResponEliminaUn beso.
jajaja,,,,,que bueno
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